Sobre la tolerancia a la frustración
Es una equivocación frecuente el pensar que la mejor manera de
aprender a tolerar y superar la frustración es hacer que el niño
se enfrente a ella cuanto antes mejor.
Para ellos, no son los niños, sino los padres quienes tienen
que aprender a tolerar la frustración. Es decir, tenemos que
comprender que ciertas cosas provocan frustración en nues-
tros hijos, y que esa frustración se manifestará con llantos,
gritos, rabietas e incluso golpes e insultos. Hemos de ser capa-
ces de tolerar estas manifestaciones de ira, que son respuestas
normales a la frustración, sin negarles nuestro cariño, sin reñir-
les ni castigarles, sin caer en absurdas venganzas.
Leído en Bésame Mucho de Carlos González.
1 year ago • 0 notes